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lunes, 22 de diciembre de 2008

La bufanda

LA BUFANDA

No sé qué decirte, cómo andas… yo me levanté así …
y eso que me reí ayer.
Me dormí vestida y tarde.
El hard rock no es mi fuerte.
Pero al Pola, como ya sabés, lo parímos a los veinte
y me dijo, tocamos cerca, vieja, en el pueblo,
por qué no te venís a tomar unas birras.
Acá, en Catalunya, le dicen el Pola, por vos, pero yo le digo Ernesto.
Esta mañana me levanté con la bufanda enroscada en el cuello.
Es nueva, no la viste, tiene dibujadas unas calaveras.
Esa puta costumbre de preguntar cómo me queda la ropa.
Le pregunté al Pola por la mini de lana rayadita.
Es nueva también, por suerte no la viste.
"Está bien, vieja,  te estás pasando un poco últimamente,
pero está todo bien, entendés, si sos vos".
Menos mal que anoche por lo menos me saqué las botas para dormir.
Esta mañana puse la leche en la taza, la cucharada de café, abrí la puerta del freezer
pero después enseguida la del microondas.
Yo sé que esas cosas mías te mataban y te confieso
que la leche también se me vuelca adentro del microondas.
Pero le agarré el punto a las pechugas, le pongo la sal directamente en la sartén,
dejo que la cebolla se queme un poco solamente y tot aixo.
Al final no me levanté tan tarde porque conseguí el diario.
Nunca te lo comenté pero La Vanguardia me embola,
a mí me gusta El País.
Ayer en el concierto yo miraba con veinte años, te lo juro.
Me gustó tanto esa sensación.
Con tu sarcasmo dirías…veinte en cada ojo…
y yo te diría … bueno che, me declaré en regresión por una noche…
y vos dirías… por una noche solamente?
y yo … bueno, bueno, habló el maduro…
y vos …sos un desastre.
y yo …sí…y qué…?
y vos me dirías… sos muy italiana, no hay caso.
Y como me estarías mirando con esa cara que tenés ,
yo sabría qué decirte.
Pero esta mañana que no estás no sé qué decirte…
cómo andás
Yo me levanté así,
recordando los primeros acordes
y con la bufanda enroscada en el cuello.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Mis deudas


MIS DEUDAS
En la casa de la libertad
donde las viejas pistas
tienen alas como pájaros
que te picotean la garganta
hoy llueve
y te parás frente a la ventana
esa que tiene el sol dibujado en la pared,
alzás los brazos
para que te pase el aire y yo.
Cerrás los ojos
por si acaso, lo de los colores.
Abrís la boca para respirar
ese par de orgasmos llorados
que tuviste en estos últimos días.
Ya te vas
y filmás la montaña
sin poder editarme.
Hoy llueve.
También en mi casa llueve
y me paro frente a la ventana
sin rec, ni play, ni pause.
Y el sol me lo debo.
Y los orgasmos y el aire.
Ya me acuerdo,
querías irte siempre,
stop/eject.

martes, 16 de diciembre de 2008

Bienvenidos al tren

A ella le gusta viajar sin boleto en los trenes. Hoy se fue a pasear por Calella.
Más triste que contenta y a pesar de estar nublado ,se puso las gafas apoyó la cabeza en la ventanilla y fue mirando el mar.
- ¿Boleto, Señor…? Gracias.
- ¿Boleto, Señorita…?
Ella pensó que de todos modos la tristeza no tenía porque ponerla más pelotuda, así que se secó los ojos y empezó a hacerse la que buscaba algo en la cartera.
- No lo tengo, Señor, no lo tengo …
- ¿Dónde baja Señorita?
- En Calella
- Vale, busque tranquila que después vuelvo.
Parada en puerta y preparadita para bajarse en Calella, siente que alguien la toma del brazo.
- ¿Señorita, perdone, el boleto?
- Definitivamente y en el fondo, no lo sé, Señor.
- Ay … en qué piensan las mujeres … ¿De dónde eres bonita?
- De Ocata.
- Pero no… me refiero a ese acento tan bonito que tienes.
- Aaaaahhh…de Argentina.
Él le contó que su hermano en la época de Franco emigró a Argentina, ella le sonrió, él le aconsejó que no perdiera los boletos porque las multas son de cuarenta euros. Ella volvió a sonreír y bajó.
Ella vuelve de Calella y piensa que, esta vez, sí tendría que pagar el boleto por si sube el mismo revisor, pero le gusta más viajar sin boleto y al fin y al cabo casi siempre termina haciendo lo que le gusta.
En el vagón sólo hay dos personas, ella y en la fila de asientos de al lado, un nigeriano.
Hasta que sube un revisor, diferente al del viaje de ida, y entonces son tres.
Esta vez, más sádico que calentón, el nuevo revisor elige una presa segura y va directo a humillar al nigeriano.
- ¡Boleto!
- No saber, yo, no entender.
- ¡Busque el boleto o nos vamos con los mossos de escuadra!¡ Usted sabe para qué estoy acá yo … para que esta Señorita que seguramente siempre paga su boleto no tenga que pagar un siete por ciento de aumento por su culpa!
Ella pensó que debería decirle que ese siete por ciento no la afectaría demasiado y pensó en la discriminación y también en que con un negro nigeriano le gustaría ir a otro lugar diferente más que a una comisaria, entonces los dejó ir.
Siguió mirando el mar, se bajó en Ocata, apenas llovía, caminó unos metros por la estación y levantó un boleto que había en el suelo, era un Bonotren con seis viajes disponibles.
Estaba llegando a su casa cuando decidió volver a la estación a gastar uno de los viajes que tenía. Metió el cartón todo mojado dentro de la máquina para que se le abran las puertas y desapareció el boleto.
Se fue rapidito y taconeando a la ventanilla, directo al empleado.
- ¡Escuchame … esta máquina se me tragó el boleto y tenía como seis viajes yo!
Observó atentamente mientras los empleados desarmaban toda la máquina para sacar el cartón mojado. Parada, casi como controlando y con las manos en la cintura.
- ¡Aaaaiaaa… está hecho pelota! ¿Y ahora que hago con mis viajes?
El empleado, sonriendo,fue hasta la oficina y le trajo otro Bonotren pero esta vez con diez viajes.
Ella volvió a subir al tren porque pensó que al fin y al cabo, era lo más cercano que había tenido en estos últimos años.
La vio llegar, irse, llorar, reírse, enamorarse, desesperarse, escribir, temer, emocionarse, sorprenderse…
Ella le debe todo eso… (bueno…más los boletos, por supuesto)

lunes, 15 de diciembre de 2008

En el lugar de siempre


EN EL LUGAR DE SIEMPRE

Buscás quien te salve
a pesar de tus pilares,
y caes siempre
en las mismas manos del pasado,
generadores de deudas incobrables
disfrazadas de ternura.
Incapaces de elevarte,
capaces de amurarte
a la tristeza
hasta indicarte nuevamente
mi camino.
Entonces salís a buscarme
sin aviso.
Y puede que un día el éxtasis
te silbe al oído
pero al otro me esperás en el bar
desde el silencio.
Y yo que recuerdo
aquella moraleja del encuentro
en el lugar de siempre,
también te busco
pero por ahí tomo otro camino
porque siempre tiene muchas direcciones
o porque tal vez no quiero encontrar
al que no aprende
que envolverse cada tanto
en las manos del pasado
lo sumerge.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Entender

ENTENDER

Entender. Percibir el sentido o conocer
las causas de algo. Comprender
tener idea clara de las cosas
Conocer, discurrir, deducir
el ánimo o la intención.
Crear, pensar, juzgar, tener
una razón oculta
para obrar
de cierta
manera
.

Manera
de obrar
bajo razones ocultas.
Juzgar , pensar, creer conocer
el ánimo o la intención, deducir,
discurrir, conocer la idea clara de las cosas,
percibir las causas y el sentido y no entender.

domingo, 7 de diciembre de 2008

Reflejos II


REFLEJOS II

Aunque digas lo contrario
la paz te sabe a muerte

por ahora.
Te peinabas mirándome a los ojos
y es terrible descubrirse
dentro de otro.
Soy tu odio,tu espina,
soy tu mala vida.
La fuerza que te lleva
hacia otra muerte
que en el fondo deseas
y que invoca
tu mejor risa.
La que escupe tus palabras
y te enfrenta.
La que envuelve y te regala
tus peores gestos.
Soy aquel color que no querías
distinguir entre los grises.
Aquel que raya y rotula
tus mejores obras.
Aunque digas lo contrario
y aunque ya no te refleje
la paz te sabe a muerte

por ahora
y te dura lo que dura
un desayuno.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Si fueras mudo.

SI FUERAS MUDO

Si fueras mudo te diría
todo lo que me pasa por la cabeza
cuando imagino tu cara.
Si fueras sordo
me arriesgaría más y admitiría
que en algún momento del día
lamento algunas cosas.
Si no pudieras mover tus manos
te acariciaría.
Si quedaras ciego
me desvestiría.
Si estarías inconsciente
te abrazaría.
Si estarías muerto
te besaría la frente, te besaría los ojos
y me acostaría a tu lado.
Podría decir cosas más estúpidas
porque me pasan cosas más estúpidas
como eso de andar perdida en la multitud
y tararear aunque sea el himno nacional
para no recuperar la memoria
pero son sólo momentos.
El resto lo lleno con las palabras más idiotas
de todo lo que nos dijimos.
Si fueras mudo te diría
todo lo que me pasa por la cabeza
cuando imagino tu cara.
Si yo fuera muda …
no nos sobrarían los motivos
.

martes, 25 de noviembre de 2008

Universos baratos...

Fernando Pessoa o Alvaro de Campos diría:
"...apagué la luz, cerré la puerta y dejé de tener barullos de chinelas en el corredor.
Quedé yo en el cuarto sólo con el gran sosiego de mí mismo. Es un universo barato."
Puede que Fernando acierte... que tal vez hoy sea el intervalo entre lo que deseo ser y lo que los otros me hicieron.
Sí, eso es...
Comienzo a conocerme.
No existo...

viernes, 14 de noviembre de 2008

El amor está en los pies...

ASÍ, COMO LOS MIOS, TUS PIES.
.
Hoy cuando miré mis pies
descubrí que se parecen,
más que antes, a los tuyos.
Son feos nuestros pies,
tienen formas similares.
Feas formas, como por ejemplo,
las uñas de tus dedos
y los huesos deformados de los míos.
Nuestras pieles son idénticas,
tan finas como secas.
Tu esmero cotidiano, tus cuidados,
si difieren de los míos
no logran que nuestros pies
dejen de ser nuestros pies
igual de feos y cercanos.
Hoy cuando miré mis pies
descubrí en cuanto se parecen
a los tuyos.
O es que vi los tuyos,
no lo sé.
Tal vez ame tus pies.
.
.
Paso lista en mi memoria a menudo para saber si aún recuerdo las manos de mi abuela por ejemplo, o si a la distancia puedo recorrer mentalmente y en detalle los brazos de mis viejos o la forma de los ojos de mi hermano.
Paso lista y recorro aquellos pies que no estarán tal vez por las mañanas...
Como en un intento de medir el amor con la memoria.
Confundiendo amor, cercanía y cuántas cosas...
Apenas puedo caracterizar el amor y efímeramente, pero me doy cuenta que es muy pequeño, tan pequeño que universalmente cualquier circunstancia está antes que el amor...

martes, 4 de noviembre de 2008

Desinteresadamente sola

Desinteresadamente sola
.
A veces me siento sola
y fantásticamente sola.
Otras veces me siento sola
pero interesada en no estar sola,
y no es tan malo
como cuando me siento
desinteresadamente sola,
porque ni siquiera me interesa
el hecho de sentirme sola.
.
Podría tal vez decirlo de una forma menos poética y con mi sello porteño.
Por ejemplo, podría sacar un banquito a la vereda, subirme en él y recitar:
¡Hoy me importa un huevo Europa, Asia, América del Sur, del Norte y el mundo en general! Y al que se le ocurra acercarse a decirme una sóla palabra que no sea en castellano, podría bajarle los dientes directamente y probablemente al que hable en castellano también, sólo para que tenga...
Podría hacer una lista con las caras de orto que me rodean, con la gente hipócrita de doble moral, las profesoras idiotas que adornan los colegios, los vecinos que no me saludan, los malos, los mentirosos... y crear un impecable soneto con todos los nombres, los hechos y hasta los gestos, para luego abollar el papel y desde el mismo banquito tirarselo en la cabeza al primer infeliz que pase y mandarlo bien a la mierda, sólo por pasar nomás... Entonces, bajarme del banquito con cuidado e irme a mi casa a mirar "¿A dónde estás corazón?"...

jueves, 30 de octubre de 2008

Tiempo de idiotas

TIEMPO DE IDIOTAS
A veces opto por decir entre metáforas
lo quisiera gritar entre puteadas,
porque también me entretienen
las metáforas.
Cada vez que alguien cambia
dos palabras de amor
por un silencio previsor,
podría decir en voz alta
que me parece un acto imbécil
pero me adhiero al susurro
y hasta le sonrío.
Porque lo que está en el fondo
no reposa bajo la sombra del tiempo
y la idiotez no es otra cosa
más que tiempo.

miércoles, 8 de octubre de 2008

El 633 pasaba...

El 633 pasaba por la avenida Las cabañas.
Le decíamos avenida sólo porque tenía algo de asfalto y algunos negocios. Comparada con las calles de tierra que la rodeaban, pasear por la avenida Las cabañas era para nosotros como pasear por Corrientes.
Si el 633 ponía el cartelito que decía Udaondo, te llevaba para Castelar y si no lo ponía iba para Morón.
Betty , la hija de Carola y Antonio, vecinos de enfrente, trabajaba en una fábrica en la capital y salía a tomar el 633 a las cuatro de la mañana. Caminaba una cuadra y media esquivando, en la oscuridad, las ramas de las ligustrinas.
Iba a los saltos por las variadas veredas, porque cada vecino la hacía con lo que se le ocurría: unas eran de piedra, otras de cemento, otras de palos...
Betty compraba siempre la “Vosotras”.
Cuando íbamos con mi mamá a la casa de Carola, mientras ellas tejían o tomaban mate yo le pedía la revista y repartía mi atención entre lo que leía y lo que ellas chusmeaban.
Todas las noches después de cenar se reunían en la casa de Carola y a veces en la de Nidia. Estaban hasta la madrugada charlando y tejiendo. Por supuesto que ninguna trabajaba.
Yo siempre iba con mi mamá y me dormía con la cabeza apoyada en la mesa, escuchando el murmullo de ellas..
Nos íbamos cuando se levantaba Antonio, el marido de Carola, que era panadero y salía un poquito más tarde que Betty.
El único miedo que teníamos de volver a esa hora era a los perros, por eso mi mamá llevaba un palo por las dudas.
Desde el portón de mi casa hasta la puerta de la cocina, por donde entrábamos, había que caminar por lo menos cien metros en la oscuridad y dos por tres se metía algún perro por los agujeros del alambrado.
Era tan grande mi casa que por un portón salíamos a Gaona y por el otro portón a la calle Los Gauchos.
Muchas veces la gente aprovechaba para cortar camino y pasaba por el jardín de mi casa.
No teníamos miedo a casi nada.
Sólo una vez nos robaron, alrededor de la una del mediodía, cuando mi mamá nos acompañó a la escuela.
Fue María, la hermana de Topo, vecinos de al lado. Pasó por casa y se llevó el salame que mi mamá había dejado sobre la mesada de la cocina.
Es que María nunca iba a la escuela, tenía ocho años, casi no hablaba y siempre tenía hambre porque la madre trabajaba todo el día y Topo a pesar de ser mayor no era muy despierto, no sólo no la cuidaba demasiado sino que encima andaba por todos lados contando que ella era la que se había robado el salame.
Me quedó el ruido que hacía el 633 cuando frenaba en la parada de la avenida Las cabañas, sobretodo en el silencio del mediodía.
Ahora tengo el pelo igual de largo, pero rubio...
Bastantes años más y miedos que no distinguen la noche del día, ni se alejan con palos recogidos en la calle.
Yo no me fui... es esa vida la que se fue de mi.

domingo, 28 de septiembre de 2008

Cuando molesta el sol

Se sentó en un banco con las piernas recogidas y las rodillas cerca del mentón. Estuvo un rato sin hacer demasiados movimientos.
Hoy el paisaje estaba en sus zapatillas negras.
Le gustaban porque eran parecidas a las que usaba cuando tenía veinte años.
Viajó de una punta a la otra del dedo gordo de sus pies varias veces.
Los anteojos de sol grandes le venían al pelo esa mañana por si se le ocurría llorar.
Y se le ocurrió en un momento.
Eran tan grandes esos anteojos que la lágrima no llegaba a deslizarse fuera de ellos.
Aquel llanto no estaba para nada fuera de lugar.
Realmente era una pena no poder seguir mintiéndose así misma.
Sintió que darse cuenta no era buen negocio y que ser grande y andar triste tampoco era una buena unión, ni siquiera por una breve mañana.
Pero darse cuenta es darse cuenta y punto.
Durante todo el día el sol brilló desesperado y descaradamente, sobre todo donde menos era necesario, en su memoria.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Cuestión de grados

Tengo el grado de soledad
aceptable, trabajado,
invariable...
Sólo quiero sentarme a mirar
como pasa la gente,
únicamente la buena gente.
Tengo el grado de soledad
en el que puedo,
muchas veces,
quedarme a tu lado
pero igual me voy.

lunes, 30 de junio de 2008

Conversar tranquilamente

Me gustaría conversar
tranquilamente con vos.
Saberte despojado
de la actitud de corregirme.
Que me digas cuánto difiere
tu pensamiento al mio
Que me hables de los distintos caminos
por los que viajan tus ideas y las mías ,
pero sólo desde vos.
Que igual podamos conversar
tranquilamente,
aunque bucees entre mis errores.
Soy diferente,
simplemente diferente a vos,
porque no soy una parte tuya
así como el resto de las cosas
y los seres que no nos pertenecen.
Me gustaría conversar
tranquilamente...
que sólo me digas de vos
y yo sólo decirle de mi.

lunes, 12 de mayo de 2008

Las miserias de la rosa

Nos pasamos la vida exigiendo que "el otro" sea "otro".
Haciéndolo sentir como sentado frente a una mesa de examen todo el tiempo para ver si lo aprobamos o no.
Pero aún descalificado, seguimos dependiendo de "el otro" para nuestra búsqueda inútil de una perfección histérica a la cual ni siquiera nos asomamos por dentro ni por fuera o en algunos casos porque en el fondo no sabemos cómo soltarnos y andar sólos, ni permitir que "el otro" ande sólo.
Es así como todos vamos dejando de ser.
Pero como si fuera poco todavía nos sobra energía para reclamar presencia, veracidad, fluidez e intercambio real en las relaciones.
Cuánto más sano sería para el mundo que tomáramos la decisión de quedarnos sólos y acercarnos a "el otro", exclusivamente, cuando hayamos desarrollado la capacidad de contemplarlo y sobre todo de no depender.

Las miserias de la rosa
Ellas sólo son.
Las flores silvestres
no están a prueba.
Sólo son.
Nadie les pide
directa o tácitamente
que sean rosas,
que crezcan hasta
determinados niveles,
ni otras formas regulares
o armoniosas.
Porque son ellas
y no rosas.
Alguien pasa y las admira
les agradece por estar
en el paisaje,
o las corta y se las lleva,
las contempla día a día
y simplemente la ama,
más allá de exigencias,
de hojas mutiladas
de sus posiciones acertadas
en el ramo
o cualquier otra histeria
más cercana al vacío
que al amor.
Por eso, ellas sólo son.

miércoles, 30 de abril de 2008

Reflejos





REFLEJOS
Sorteando algún cabello
mis ojos siguen lo tuyos
y sin detenerse
pasean por el espejo.
Dos manos en la cintura
planean casi sublimes
la lenta fuga
de un sueño blanco
que solo mide su tiempo
en piel y en aliento.
Un hilo de sangre
nos pinta los labios,
abanderando el grito
más sabio y violento.
Y cuando ya no quedan
                                                    células a salvo
                                                       descubro, bajo la almohada,
                                                         una rosa.



lunes, 21 de abril de 2008

Andar con la ropa mojada

Encontrarnos con aquel ser que fuimos la primera vez que vimos la luz y estrenamos el llanto y desde ese lugar, escribir un diccionario con nuevas definiciones para las cosas.
Ese lugar donde no se camina con la ropa mojada.

EL PESO DEL AGUA
Cómo me llevo de la mano
a caminar por otro sitio.
Cómo me hablo, me acaricio
y me digo que soy
hilo de la nada.
Nada más que un fino hilo
de la trama.
Y que no importa.
Que no importa nada.
Nada más que mis manos
tomando mis manos
poniéndome a salvo
del agua que escapa
dejando su peso
en mi ropa mojada.
Cómo me explico
que a los hilos mojados
de una fina trama
el viento los seca,
que sólo es cuestión
de esperar a mañana
.

domingo, 13 de abril de 2008

...Y el séptimo día descansó...

Así con esta cara de desorbitada que tengo, aunque parezca mentira, soy una amante de la buena rutina.
No suelo salir demasiado ni tener mucha gente alrededor, a no ser que encuentre personas con las que pueda conversar y logren que mantenga la atención, porque pocas cosas me interesan tanto como para tener la cabeza en un solo lugar.
A veces suelo romper mi rutina cuando encuentro seres con los que me puedo reír y sino me quedo adentro porque para cómica ya tengo mi existencia. Me causo gracia a diario.
En mi casa tengo diferentes espacios que representan el caos, el orden, la calma, la angustia, la alegría, la juventud, la vejez ... y ningún rincón me puede faltar.
Necesito contar con éstas representaciones en las que puedo moverme libremente en soledad. Es como si el afuera resultara demasiado extenso para mi.
Yo diría que soy una tipa simple, pero mejor voy a decir que soy una tipa común, no vaya a ser que más de uno esté pensando: “¡Pero callate... si sos más complicada que la mierda!”.
Hago lo que hace el resto, a excepción de mirar televisión. Lo enciendo únicamente para mirar un documental después de hacer el amor.
Hoy tengo un domingo de cama llena de libros, cuadernos, portátil, yerba, mate, pava y azúcar...
Hoy sólo duerme el televisor...

SÉPTIMO DÍA
Era domingo
porque la reja
estaba despintada
y había una mesa
en el jardín para apoyar
los tarros y pinceles.
Y porque era día
de mirar que las zinias
no se descontrolaran
entre colores y soledades.
Porque sobraba el tiempo
para perseguir
el olor lejano
que pigmentaria
de rojo y de siesta
la mesa inundada de migas.
Eran sumas
de abulias cercanas,
de vino tiñendo
el cristal de las jarras.
Era el día de iluminar
lo simple
quemando sin ansias
cualquier vuelo absurdo
en pequeñas fogatas
de hojas y ramas.
Era domingo...
Aquel séptimo día
que no emprendió el viaje
junto a aquellos otros
que hoy me acompañan.

viernes, 4 de abril de 2008

Cosas que yo sabía...

Por momentos me descubro incapaz de reaccionar frente a los cambios acertada o erróneamente o incluso de palparlos.
Tantas veces no me doy cuenta a tiempo cuando es necesario girar, retroceder o avanzar.
Poca atención, mala percepción o vaya a saber qué anestesia hace que permanezca cierto tiempo inmóvil frente al caos.
Hasta que una brisa o expiración pasajera no prevista me hace volar.
Hay cosas que no recuerdo pero cuando era niña sabía ver y moverme antes que la brisa me rozara.
Sabía, en el fondo, que un frasco lleno de bichos de luz sólo sirven para imaginar la luz...



COSAS QUE YO SABÍA


Perfectamente sabía
cómo eran los pozos
que las ranas hacen en la tierra
y cómo después de la tormenta
deambulaban por el comedor.
Sabía de la piel del renacuajo
y de la textura del barro
en el fondo del charco.
Sabía del olor de los bichos de luz
porque les había tocado la luz
para meterlos en el frasco velador.
Entendía que la tierra debajo de la palmera
era liviana porque se mezclaba
con el excremento de las aves
y que la lluvia siempre deja
algún pájaro muerto
por eso los buscaba para enterrarlos
con cruces de dos palitos.
Calculaba que para determinadas estructuras
dos sábanas podían ser las paredes de una casa.
Sabía de cambios, texturas,
sonidos, construcciones...
pero no sabía cómo, poco a poco,
el tiempo desorienta los sentidos.
Desvía la atención y las miradas
de tales metamorfosis.
Eso sí yo lo ignoraba...


jueves, 27 de marzo de 2008

El pueblo y mis ojos

Me acuesto de costado por las noches y miro a la ventana porque amo la reja corta que se queda en mis ojos al dormirme.
Apago las luces mientras ando para que los faroles iluminen mi casa de amarillo.
Honro morirme en el silencio de ese espacio mientras que afuera al pueblo, irremediablemente, no le queda otra cosa que vivir...


EL PUEBLO Y MIS OJOS
Tengo sólo una silla
y tres ventanas.
Detrás de las ventanas
tengo un pueblo
con latidos de campana,
que no cuenta mi historia
pero yo buscaré la suya
en los rincones...
Porque un pueblo
que tiene faroles
frente a mis ventanas
tiene mis ojos.

lunes, 10 de marzo de 2008

Trayectos

¿ Hay mejor recorrido para realizar que los caminos que se dibujan en el cuerpo de la persona que uno ama...?

TRAYECTOS
Como una gota
se desplaza la lengua
por el cuerpo.
Como una hoja
se aquieta la piel
y respira con calma
mientras le dibuja el camino
que la ayudará
a caer y expandirse,
a perder la forma
con el éxtasis
del choque

domingo, 9 de marzo de 2008

Buenas decisiones

Santiago está serio..

Se lo nota sabio y reposado...

Le gustan las caricias y los halagos pero él está ocupado en otras cosas porque tiene mucho para acomodar en este momento y, sobre todo, descansar porque hace dos días tuvo que tomar una decisión importante y supo hacerlo en el momento preciso, justo antes que el nudo que se había formado en su cordón umbilical lo dejara sin aliento.

Por eso pensó: "Yo, mejor, nazco"...

Es así, Santiago, esto es así...

Te quiero mucho.

domingo, 2 de marzo de 2008

Eso de durar y transcurrir...

Hoy dice el periódico que ha muerto una mujer que conocí...
Claro, cada mañana morimos, cada instante.
Nada permanece igual... ni siquiera el color de ojos que tenemos al nacer.
La piel no es tu piel una mañana, tu pelo no es tu pelo, los movimientos, las ideas...Muere permanentemente todo junto con el instante.
¿Qué rechazamos la muerte o el dejar de morirnos cada mañana?


Esta mañana
Es el mar que vuelve
gris a la memoria,
centenares de alas negras
con letras inconexas.
Es corteza que se arranca
y deja al tronco en carne viva.
Son mis manos encogidas
con espinas en los dedos.
Es mi piel llena de cortes,
y mi luz que se consume.
Son golpes, ruidos,
pisadas y retornos
a una muerte acompasada
que me roza con su hombro
esta mañana.

viernes, 22 de febrero de 2008

Negocios

NEGOCIOS

Un pájaro parado
en el borde de la fuente
no se da cuenta
que los papeles, las hojas
y las bolsas que flotan
son barcos para él.
Por más que se lo digo,
no lo entiende
y me pide migas
para comer.
Infinitos barcos
que van vacíos,
tres gorriones,
dos palomas y yo,
negociamos
un intercambio de almas.



jueves, 14 de febrero de 2008

Asistencia Perfecta

La verdad es que somos bastante imperfectos para todo, pero ante el amor lo somos aún más.
Tal vez hoy me resulta raro ... frágil.
Y casi, observando al mundo, podría tener este pensamiento para todas la manifestaciones del amor.
Julio Cortazar dice en Rayuela “Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio”
Yo todavía no entiendo cómo es que se termina el amor, si es que se termina... y si es que estaba.Ni cómo empieza y cómo es que nos confunde tanto.
Ama el osado y de eso no tengo dudas.
Pero claro, Julito, que se puede elegir no quedar estaqueado en la mitad del patio, fijate como con el paso de los años aprendemos a cuidarnos y a intentarlo cada vez menos.
Es extraño...tendría que ser al revés... es extraño...

Asistencia Perfecta
No es el amor quien muere
es el intento.
No es la razón quien duda
es el tormento.
No es la virtud quien ama
es la osadía.
Y como de saberse muerta
no se cansa,
se peina un poco
y acude a la cita
cada día.

viernes, 8 de febrero de 2008

El mapa

EL MAPA
Besaré aquel mapa
sobre tu capot.
Te pensaré luz
y dejaré las sombras
para acariciar tu frente
Plantaré mentas
en algún balcón.
Despertaré de espaldas
todas las mañanas
te buscaré naranjas
y hablaré de vos.
Me encenderé un cigarro
dando los tres golpes,
reiré como siempre,
me sentaré al sol.
Abriré aquel mapa
sin entender nada
como de costumbre
y lo besaré de nuevo
sobre este capot.

jueves, 7 de febrero de 2008

En el instante...

EN EL INSTANTE
Solo,
en el instante
y tal vez la noche
sospeche
otra puesta de sol.
Sola,
en el fuego
y quizá esa estrella
me de algo de luz.
Y casi un tren innecesario
Y casi vida...
Y casi azul...
Caballos de humo
que envuelven segundos,
de lejanas alquimias
beberán la luz.
Y casi un tren innecesario
Y casi vida...
Y casi azul...

jueves, 31 de enero de 2008

El asiento de enfrente

EL ASIENTO DE ENFRENTE
“Madre mía...
La vida es normal,
no he dormido,
mucho he llorado”.
Con un suspiro en vano
se ha sentado frente a mí
Y ella a su lado.
Cortitos.
Con ojos de tierra
y pieles de noche
hablan de los Andes
sin soltarle a la vida
ni un reproche.
Se llama Milton Luna
Tiene tantos ladrillos
que construirá
la Puna.
Luego, subirá a otro tren
con otro suspiro en vano,
se sentará frente a mí
y ella a su lado.
PIELES MANCHADAS
Las manos arrugadas,
una sobre la otra
apoyadas en su falda.
Ella descansa cansada,
casi como sus manos,
porque él la mira
cada tanto
cuando le suelta
alguna palabra serena.
Tienen un mundo
de canas inmóviles
y relojes de arena.
Olor a fijador,
lápiz de labios.
Han subido al tren
hace años.
Cada tanto pueden sonreír.
Infinitas estaciones y paradas
en sus pieles machadas.
Una clase magistral
de todo lo que no soy capaz.
Quiero descansar hoy...

martes, 1 de enero de 2008

Milagros urbanos...

La palabra conexión, mirada desde un punto de vista olvidado, me llegó el último día del año. Y a pesar de que mis comienzos o finales siguen otro ritmo, no sé porqué esta vez reparé en la medición del tiempo.
Hacía mucho que no escuchaba esa palabra fuera de “me conecté a Internet”, “se desconectó la antena de la tv”, “te conectaste al ms”...
Conversar no es fácil y estar conectado a la otra persona y a uno mismo, durante la comunicación, menos...
Pero a veces ocurren estos pequeños milagros urbanos, que incluso nos aceleran algunos finales o comienzos y en ocasiones hasta coinciden con la medición del tiempo...
De todas maneras siempre hay otras buenas opciones, como el silencio o ...un buen disfraz...