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lunes 5 de marzo de 2012

Sobre cómo construir una escalera.

"ESCALA DE L'ENTENIMENT". Montserrat. Catalunya
Es terrible tener que salir
de donde se quiere entrar,
y si  digo se quiere entrar,
así,de esa forma,
entonces tengo que pensar
que permanezco en algún umbral
llamando a la puerta,
así que sería solo salir
de la puerta para afuera,
pero no estoy segura,
yo creo haber visto
el ojo en la mirilla y un pasillo.
Podría hacerme una escalera
de recuerdos diarios,
solo mios,
para subir y bajar
y algún día estaré llena
de mi y mis cosas.

sábado 3 de marzo de 2012

Y al fin la lucha

Y al fin la lucha
tal vez deba comenzar
para uno mismo,
primero por la dignidad,
por un lugar respetable,
lejos del manoseo
de quienes creen
mirarnos a los ojos
y saber quién anda ahí,
y después todo el resto.
Con que se salve uno,
que podría ser uno mismo,
el mundo se echaría a dormir
al menos una noche,
pero muere loco de insomnio.
El mundo no está durmiendo
bien.

Suena como cheek

No es irme
por las ramas o por las naves.
Y la nave va
esparciendo cenizas
en el camino
para hundirse
ante la isla.
Si solo son pájaros
volando en tablaturas.
El gran Fellini lo
dijo, no yo,
“Y vuela el pájaro libre
en busca de su jaula”,
Y si lo nombro
suena como cheek
de mi parte
pero es solo por el tema
de las jaulas que lo evoco,
de las tuyas o de las mías.
Desear el vuelo
propio o ajeno
en ocasiones,
es casi nada
si las horas se pasan mirando
la jaula desde afuera,
poder entrar es casi todo,
pero íbamos en la nave.

viernes 2 de marzo de 2012

El viento siempre desconcierta.

El viento trae giros ambiguos del lenguaje
como hojas verdes,
cataratas artificiales de lugares a dudas
como agua en los pulmones;
el viento siempre desconcierta
como una manera histérica y  desesperada
de sostener lo mismo que aleja.
Solo sabiendo que los días serán así,
cuando no cabe una gota más de daño,
uno puede pararse frente al mar,
y cederle el paso,
pararse y caminar bajo la lluvia
pararse con lo que quedó entero,
pararse sin medias palabras,
pararse sin otros recuerdos
más que los necesarios
para perder el miedo
de volar en él o con él,
 frente a él o sin él.

lunes 27 de febrero de 2012

Y también por eso.



Una casa que ví
  Abracé a mis hijos
y les hablé como cuando eran chiquitos.
Comíamos un durazno y una pera cada uno.
Pensé en la muerte por un rato,
como una especie de estancia innecesaria,
de tiempo pasado, agotado,
pensé en cosas por hacer,
busqué muchas
como estrellas en el cielo.
Algún vacío,
el amor perdido, el miedo,
no sé,
y poco por hacer en ese instante
entre el durazno y la pera,
entonces recordé a todos mis hijos,
ellos entre muchos,sí,
y otros que a veces me dicen,
no es solo un durazno y una pera
toda la luz.
Un día sigo andando
solo porque hay humanidad que abrazar
hasta que muera.
Ya no como el elefante aquel
del Libro de lo Itinerarios,
yo trato de llegar solo si me esperan,
viajo entre vistas múltiples
y me quedo porque hay humanidad
que llega por todos lados,
como estrellas en el cielo,
esas que busco yo,
y también porque,
a su modo,
sonreían,
comían
un durazno y una pera en el sillón.

sábado 18 de febrero de 2012

Yo con yo

La lluvia elige algún segundo
y borra el horizonte,
inventa un paraíso en la ventana,
yo abro,
estira las piernas,
descansa,
se mete, moja la radio,
circula por las líneas de mi cara,
estiro el mantel,
miro la casa,
yo con yo,
atenta al agua,
tal vez mañana vuelva a llover así
y ya no importe
aquello que brillaba.
El sol no sabe caminar
por la líneas de mi cara,
que llueva otra vez,
así ,yo con yo,
atenta al agua,
puede que vaya amaneciendo
y solamente soberana,
el alba.

viernes 10 de febrero de 2012

Podría caminar en tu mano


A él. Luis Alberto Spinetta. Músico argentino.
 Esa noche que llegaste a mi
yo y mis ojos,
el papel sobre la mesa;
decías cosas tales como:
Vengo hoy que me iba
y no antes.
Dormido soy agua.
Lo veo, te pesa
lo que vas dejando de piel,
de escamas tal vez,
No llores,nena,
no llores
el papel se moja
y vos, solo vos.
Te puedo decir de alguna forma
acompañame en blanco hoy
que las hojas también se sueltan en febrero.
Caminar en tu mano,
podría, alguna vez, caminar en tu mano
si querés... me decías.
Y entonces esa noche que llegaste a mi,
yo y mis ojos,
el papel sobre la mesa,
y los caminos de mi mano.

miércoles 8 de febrero de 2012

Del otro lado del puente

Vic. Catalunya
Así como en agua
disuelvo, diluyo
algún que otro castigo,
muchos, en realidad, muchos;
rebajo la noche,la aclaro.
Hay mañanas en las que no me hundo,
empiezo a no saber por quién lloro
y ando.
Allá, en el fondo del hueco,
en lo más profundo
del agua,
tu  cuerpo,
no añoro tu cuerpo aquellas mañanas,
a veces quisiera
tus verdaderos ojos,
los traigo,
traigo tus ojos
y la memoria cuesta.
Un día me gustaría saber
por qué te vi,
no quiero andar así
a oscuras.
Que estás cruzando puentes,
me decís,
pero yo estoy abajo en el agua;
cómo podría verte llegar
si hay tanto que bendecir
que curar,
llegar a mi es el agua
y vos, ausente,
ya solo caminás
por encima de mi cabeza.
Veré si puedo atravesar
la noche esta que te lleva
y del otro lado del puente
me estrujaré el vestido.

viernes 3 de febrero de 2012

Me busco a mi

Joan Mirò
Estoy extrañando mi risa.
Me recuerdo
saltar de la cama
subirme a los tacos
y desnuda salir a buscarte por la casa
besarte en el baño.
Es un descubrimiento, claro,
tu intermitencia y yo que me extraño
cada vez más,
si perdés el brillo, si te vas,
Tantas veces venís, tantas veces te vas.
Viajar, perderme en los mapas,
estar,estar y estar, el sol, los años,
el pan con manteca,
las horas, los días.
No es solo tu ausencia,
es la mia
también
y esa necesidad de verme otra vez,
riendo.

miércoles 1 de febrero de 2012

Entera sobre la mesa

Persistencia de la memoria. Salvador Dalí
Nunca quise que te transformes
en una mueca de mi cara.
Dame un momento de luz,
de luz pensada,
un tiempo de risas largas,
de relojes dalinianos.
Nos caminan las hormigas
que han salido dibujadas
y se llevarán en el lomo
hojas de nuestro amor
si no nos damos
un momento de luz, de humor.
A veces me equivoco,
doy vueltas las palabras,
cuando nos llenamos de putas palabras,
y el mundo pum,
igual que tropiezo con los marcos
y tu boca ríe, me besa
pero no podés ponerme entera sobre la mesa.
Solo si no estoy, la tristeza te trae
como el viento a un barquito de papel,
deshecho,
mojado de vos,
y yo soplo, soplo hasta secarte.
Entonces los océanos y tu ilusión
de que vas a poder llevarte el aire
dibujado, fotografiado.
Yo me quedo mirándote desde la orilla,
a veces piso algunas hormigas
porque no quiero que te transformes
en una mueca de mi cara,
algún día, mientras te alejás.
Un momento de luz,
una orilla sola
y hacemos barquitos de papel
de una vez.

martes 24 de enero de 2012

Valió la pena la noche

Esperar señales,
trascender el silencio,
entrar igual a pesar de las palabras,
encenderse y decir:
valió la pena la falta de luz,
bonita mia,
me decías a veces,
también valió la pena la noche.
Lo imaginé,
le rezé mucho al dios de la oscuridad,
le pedí esa presencia oblicua
similar a la sombra
cuando el sol estaba detrás
y nadie lo veía.
Pero hoy llueve y seguramente
me limpie de esperas mitológicas.
No hay nadie en la calle,
es un buen momento para volver a la alegría,
pasear entre jardines repetidos,
mojarme el pelo y olvidar aquellas
oraciones de rodillas.
Los caminos son para perdonar y andar,
entonces aquello que esperaba escuchar
me lo digo,
valió la pena la noche,
valió la pena
y sigo,
y puede que amanezca en aquel café
mirando el sol.

domingo 22 de enero de 2012

Jugaremos a las estatuas

Calle del barrio de Gracia. Barcelona
Solo intento vivir algún momento
parecido a otros,
no voy a mentirte.
Jugaremos a las estatuas,
yo me recuerdo y me copio de antes,
moveré mis manos sobre vos,
tratando de que seas vos.
Perdón por decirte todo
pero es mejor saber de una vez
que se acaba la obra.
Yo soy esta después de creer en el milagro.
Se cree en lo que no se sabe
y hoy sé de mis manos
y de otras manos.
Te pido no creas en las mias, ni yo en las tuyas,
solo juguemos a las estatuas.
Un día volveré al camino de las estrellas
dejaré que me llamen amor
y despertaré abrazada por las mañanas
pero no me lo pidas hoy.
Me gusta irme,
andar de noche
mirando el mar desde el auto.
No hay atardeceres conmigo
voy a la par del aire,
leve de miradas
y tengo el recuerdo a botonera.

sábado 21 de enero de 2012

Séptimo K

Mar del Plata
No hay reproches en tu mirada
porque sabés que las cosas,
después del amor,
son así de efímeras para mi .
Séptimo k de madrugada,
el ascensor, el espejo,
eso lo sé,
pero no me pidas una mañana
no me digas buen día princesa
porque no recordaré tu cara
ni tu forma de desvestirme,
casi podría decirte,
lo siento
yo no era así
y lo he dicho en otras circunstancias
al fin y al cabo es cierto,
lo siento,
uno nunca es así antes del amor,
yo podría haber sido
un hasta luego, hasta mañana,
una caricia más en el pasillo
un desayuno,
pero hoy solo quiero
volver a casa
y poner tu rosa en el florero.

jueves 19 de enero de 2012

La casa del río

Despertarme en la casa del río,
el amor en la ventana,
las piedras, el ruido del agua,
mi cara de recién levantada,
perdida, olvidada,
mi forma de despertar disuelta,
¿dónde dejó mi forma de despertar?,
seguro en el agua.
Él la miró de lejos,
ni un paso,
ni una señal,
nada,
como si nunca el amor
en la ventana.
Se fue y yo lo espero,
cada día un poco menos,
llegar con el alba.
Desnuda despierto a mi modo,
mi cara lo busca en cada ventana,
un día más que no está ,
tal vez antes no estaba.
El cristal empañado,
apoyo mis manos
como borrando las suyas
y aunque él ya no las pida,
un poco de sol que entra,
delinea mis formas
y mi cara de recién levantada,
las piedras, el ruido del agua.
Voy a despertarme en la casa,
abrir nuevamente las ventanas,
porque tal vez el amor
sea como el río que pasa
y solo la piel roza el agua nueva,
una y otra vez el agua.

martes 17 de enero de 2012

Hay días amarillos

Aquellas palabras tuyas,
en el bar,
desarmándolo todo,
van conmigo cuando camino.
Eras tan claro,
tan directo.
Tus ojos fijos en los mios,
tu cara distante
me mostraba el viento.
Yo tomé de las manos tus palabras,
me mostraban el viento
una y mil veces.
Todavía no pude entenderte,
solo escucharte,
respetar el viento,
tu viento,
y volar en él.
Hay días con huracanes,
hay días amarillos,
hay días de lluvia
y siempre van conmigo
tus últimas palabras,
cuando camino
buscando reparar los días
y la historia,
a solas.

lunes 26 de diciembre de 2011

Dos silencios

Es sólo irme,
nada más.
No se tiñe de liberación
ni sensación de huida.
Irme caminando,
en silencio,
sin darme vuelta
o irme mirando hacia atrás,
casi es igual.
Y por ahí cae una lluvia de verano,
lenta,
e ilustra la vereda.
Por ahí me subo a un barco de papel
y no me importa flotar entre las hojas.
Irme en la sonrisa
o en el llanto,
irme por los poros,
verme desde adentro,
desconocida.
Irme entre dos manos lejanas,
explorando.
Irme de a poco,
con la verdad entre las cejas y dos silencios
en los dientes.
Quilmes. Buenos Aires. Argentina
Irme bien llorada y sin espanto,
por mucho, por nada, por siempre
y por amarlo tanto.

domingo 27 de noviembre de 2011

El amanecer y otros cuentos

Él insiste con el tema de los cuentos
y dibuja pozos para que yo baje,
recorra su fábula
como si fuera Alicia.
Muchas mesas y tacitas,
y puede que me diga al despertar,
tengo hambre Alicia,
o que me llame por mi nombre
y me cuelgue una maravilla de te amos,
con alfileres de gancho,
tanto a mi,
como a Alicia.
Tengo que correr,
atravesar todos estos años,
salir del cuento,
que no me dibuje una letra,
un guión,
un acertijo,
un desvío hacia el placard de la abuelita,
un colchón de chocolate;
huir con unos pájaros en las manos
y que se coman las migas del camino
para no volver a cerrar los ojos,
otra noche más,
escuchándolo.

jueves 24 de noviembre de 2011

Ajuste de cuentas

Hay verdades que no necesitan ser vistas
ni siquiera por uno mismo,
están ahí
y yo confío en ellas.
Confío en el aire que no pasa por los pulmones,
en el nudo en la garganta,
en el enfrentamiento rabioso con la introspección,
en las heridas que llegan para todos,
en el encuentro inevitable
con cada uno de los pasos que damos.
La justicia no se pide entre nosotros,
no se menciona,
es como una luz que un día
se enciende sola
adentro
y nos paga un café con el espejo.

sábado 19 de noviembre de 2011

De cómo lloran las margaritas.

Menos mal que quedan las margaritas
para echarse, una, a la sombra
cansada de tanto, tanto, tanto y tanto.
Chiquita, fetal, desnuda,
inundada de buenas tristezas
esas que te sacan de vivir el espanto,
el gato por liebre
y ni hablar del llanto
olvidado ya,
porque se empieza a no llorar
cuando es tanto, tanto, tanto y tanto
a secarse, una,
de casi todo,
por dentro, por fuera y por los cuatro costados.
Menos mal que quedan las margaritas
y algunas gotas de rocío que caen
y ruedan pieles.

jueves 17 de noviembre de 2011

Coincidí con la lluvia

Los habitantes creen que son balcones
En la calma de haber dejado cosas
puedo vivir una mañana desarmada
sin pedir que me dibuje, el día,
la linea del horizonte
y como hoy llueve
puedo caminar bajo la lluvia
sin ser poética para nada
solo por el hecho de estar y coincidir
con la lluvia,
tan inútil como la casualidad
como lo que no se suda,
como lo que no se busca.
Alejarse, perderse,
dejar de controlarlo todo
o al menos la mayoría de las cosas,
parece un buen camino,
como comprender que no hay cosa más imbécil
que querer ayudarse a uno mismo.
Empujarse a vivir es como pensar
que si uno empuja al tren va más rápido.
Mejor subirse y andar
con lo que se tiene puesto
la vida o la muerte,
lo blanco o lo negro.
Que me miren a los ojos hoy,
que me miren.
Voy fumandome las intenciones
de a poco.
Por ahí me bajo en una estación
hay pajaritos, un poco de verde,
puede que pueda verlo,
puede que no.
Y el tren sigue más allá de mis ojos,
mucho más allá.

domingo 13 de noviembre de 2011

Balada de la mariposa y su legión

Osor - Catalunya
La mariposa,
memoria de un día,
confiaba en sus vendas
y entonces reía.
a veces pensaba
que el tiempo
limpiaba la mugre
y que sus ojos guardados
a modo de puente
unirían cubo con dados,
como una manera
más justa y decente
de mezclar la vida
sin el amor
como simple amuleto,
más bien como mano
con fuerza de reto.
Pero nadie muere
definitivamente en un día
si no ve,
y en tiempos de vientos muy quietos,
tampoco la mariposa.
Entonces vuelve diferente,
a modo de legión,
sabiendo que la mugre
de cualquier rincón
se limpia con la propia oscuridad.
no teme al derrumbe,
deja las vendas sucias,
chorreadas de mil y un escenarios,
desdibuja unos puentes,
de lejos espía
y sale.
Por fin sale
a ser lo que debe ser,
memoria de un día.

domingo 30 de octubre de 2011

Pequeño ensayo sobre tu luz

Sierra de Los Padres. Argentina
Vos podés alejar las moscas de mi cabeza
aunque digas:
Qué demencia pretender que yo…
Vos podés ayudar
sin tanto signo de pregunta.
Explicá de una vez,hacé así con la mano
y alejá las moscas de mi cabeza
que zumban al ritmo de tus zapatos.
Dejame descansar.
Te pido un día de mirar estrellas con vos.
Yo miro estrellas cuando te vas
y hasta parezco feliz por un rato.
Todo el rato que las ganas momentáneas
de huir de vos me lo permiten.
Pero después la tristeza,
tu ausencia, tu falta.
Y vos que me pensás hasta el infinito
y las ideas viajan
y yo soy tu idea.
(Ahora que lo pienso así
veo por qué sin vos no existo.)
Y me pensás, decía,
me pensás hasta las estrellas.
Y cuando estoy ahí, frente a ellas
empiezan a caer lentamente
así como cuando empieza a nevar,
el viento se para y la tierra se tapa.
Así  me tapo de tu luz de plata
y entonces es tarde para ver
porque uno puede ver algunas estrellas
siempre desde la oscuridad
pero miles y miles son solo luz.
Y entonces las moscas.

Drama y alegría

Villa Victoria Ocampo
A veces nos salpica solo el ruido de las gotas.
Yo tengo puesta la chaqueta de charol negra, brillante.
Tus ojos y los mios siempre fueron una especie de blues.
Nuestras miradas no son suaves
pero nos tocamos suavemente antes de tocarnos
y no hay diferencia entre el antes y el después,
siempre es suavemente.
No quiero decir cursilerías sobre la piel
así que voy a recordar cuando a los pocos días de tocarnos
me dijiste: Quiero hasta tu sangre…
Y yo jamás ahorré un centímetro cúbico para el después,
quizá porque, aún sin darme cuenta,
siempre supe en las células
que el después nuestro es siempre nosotros mismos.
A veces no estamos junto al mar
por eso nos salpica solo el ruido en la cabeza.
Y cuando no podemos estar frente al mar,
porque sería rojo de rojo sangre,
toda esa que tanto amamos
y que dejamos correr de nuestras heridas,
estamos juntos, mal o bien, en tu cabeza y en la mía
y una vez cicatrizados volvemos a mirarnos
y vos me decís:
Amor, sos mi drama y mi alegría…
y yo te digo cosas parecidas.

martes 18 de octubre de 2011

Y luego llueve

Por qué
es una buena respuesta a la humillación.
El otro queda preso en esa mirada
que le pregunta por qué.
Baja los ojos, los hombros.
Ya no puede huir de sí mismo,
y aún sin responderse,
se escucha , se ve, se siente actuar.
Un por qué
limpio
de cualquier otra explicación
instala un corto silencio huracanado
y luego llueve.

jueves 13 de octubre de 2011

Medio azul

No sé si son celestes tus ojos
pero brillan en mi recuerdo
como algo medio azul
que se va aclarando
en los espacios que dejan las palabras
que nos decimos de a poco.
Ellos vienen a mí
como una extraña presencia
en la que a veces me desnudo,
me escondo y luego escapo
como si no quisiera tocar
el medio azul de tus ojos,
como si fueran a borrarme
todos los registros de otros ojos,
o alcanzaran a inundarme el cuerpo
antes de aprender a salir a flote
del medio azul que te contiene.

domingo 25 de septiembre de 2011

Es humo, es blanca.


Mario Parmisano. Tributo a Piazzolla. Mar del Plata 2011


Dónde está mi alma.
Es humo, es blanca.
A veces la veo
andar por el techo,
acercarse al piano.
Admito, de hecho,
no haberla buscado pero hoy con solo ponerme
en el pecho la mano
como si le ofrendara cosas,
cada nota, cada cuerda,
cada palmo de armonía,
vino,
me recordó pequeña,
recostada en la mesa
y cruzada de brazos.
Milonga del ángel -me dijo-
despertate
que ya es madrugada
y estoy dando vueltas,
un poco soy humo,
otro poco blanca.
Despertate -me dijo-
que hoy, no sé cómo,
de fuga y misterio
ya no queda nada,
estoy acá.


sábado 10 de septiembre de 2011

Aquello que nos falta


El Masnou. Barcelona
 Caminos de rosas
frente a la estación
Reina María Cristina.
Yo  recuerdo
cuando los elegiste
para mi aquella tarde.
Como todos los lugares,
como la mirada minuciosa
que nunca tuve y me prestaste.
Ayer te pregunté
si te habías puesto
así de hermoso para mi
y me dijiste: Sí.
También lloraste
como si en un punto
fuera cercanamente imposible,
inalcanzable entre tus manos.
Tal vez me soñaste arte, pensé;
por aquello que leí
que el arte no copia la realidad,
la anticipa y la altera
y hace entrar al mundo
lo que no estaba.
A veces me vuelvo
tan réplica,
tan a escala como un plano;
como un plano que incluye
hasta las grietas,
tan del mundo me vuelvo
que no puedo entrar al mundo
como aquello que no estaba.
Cuando dejo de ser arte,
ese instante en el que no podés
crear lo que nos falta,
me vuelvo, en un punto,
inalcanzable a tu mirada
y nos sostiene el mismo
hilo tenso que sostiene
al objeto real de aquel imaginado
y me pierdo en los caminos de rosas
que elegiste para mi y ando,
 ando por los lugares
buscando tu mirada minuciosa
para que me entregue al mundo
como aquello que nos falta.

jueves 1 de septiembre de 2011

Ella sueña con mi libertad

Hice un barco de papel
para la nostalgia,
al menos para algo de nostalgia,
y me acerqué a la playa.
No sabía que estar libre
era como un foco de luz extra
en una habitación en penumbras,
y bailé con el cuerpo levitando,
sin una gota de nada,
con el mejor vacío que pude construirme.
Y volé como ella,
como esa gaviota que pasa
y mientras yo la señalo me reconoce
entre el resto
que come, reza y ama,
tal vez por aquel día
en que te cociné desnuda
entre espejismos y salmos
la última cena,
el último abrazo
y alzamos las copas con gotas de nada.
Yo la señalo desde la playa
y mientras ella pasa
sueña con mi libertad.

lunes 15 de agosto de 2011

Y no lo ves

Como si fueras un papel de calcar
te veo
te veo más de lo que crees
te escucho más de lo que pensás
te descubro
me aliento a salir de la mentira
agradezco tu empeño
en mostrarme caminos y caminos
de ausencia
mientras te he buscado
mientras te busco por última vez
y no lo ves.
Y entonces decido
establecer la nada para vos
el silencio
y me voy
y lo ves
pero tal vez seguís creyendo
en mi resurrección
en tus manos poderosas
en tus apariciones milagrosas
y no ves que yo decidí andar sin fe.
Que me voy sin vos
porque no venís
y sin tus oraciones
por lo que no decís
y esta vez prefiero
no mirar
como te alejás.
Estoy sin fe
por si acaso
se te ocurre otra vez
volver para acabar
nuevamente conmigo.
Estoy de pie
y hasta sonrio.
Increiblemente,
un sentido de realidad,
una suma de presentes al sol
sin vos
me hacen caer
de inmediato en algún rincón
de la sonrisa
aunque  vuelvas para irte,
aunque ya no estés,
y no lo ves.

lunes 8 de agosto de 2011

Formas de la inmortalidad

Puerto Madero- Buenos Aires
Hace un tiempo atrás
estábamos frente al sol,
junto al mar.
Estoy junto al sol,
frente al mar,
inexpresiva, inexplorable,
incompleta, tranquila,
frente al sol,
junto al mar
viendo pasar el agua y su música,
sin una sola pregunta en la cabeza;
no pregunto más por la vida,
hago lo que puedo
y vuelo por encima de todo,
altiva, cuando debo.
No estoy frágil, no.
No puedo de este modo
estar frágil.
Es como una especie de inmortalidad,
terrible inmortalidad.

sábado 16 de julio de 2011

Tu forma

Me gusta encontrarte
de a poco
de a mucho
de a ratos
de casualidad
de barrio
de nada.
Me gusta tu charla y la mia
apacible,
al aire.
Me gusta que me mires
y me busques de ese modo.
Esta vez
me quedo vacía de todo
y apuesto a que te salvo
y me salvas
esa mañana,
esa tarde,
ese ratito.
Vaya a saber de que manera
o con qué exorcismo
mis ojos van pidiéndote,
despacio,
la luz
que los tuyos
van dejando en mi.
Me gusta conocerte
Feria medieval de Vic. Catalunya
de a poco,
de nada
y que me busques así,
despacio
y de a mucho.

viernes 24 de junio de 2011

De mi

Logré cansarme de mi,
de mi hacia vos,
de mi y la ausencia de vos.
Pasiva, inmóvil, veraz,
duradera, yo.
Logré cansarme de mis palabras
de amor,
de la espera
insensata,
brutal, silenciosa,
mortal.
Logré cansarme
por fin de mi
y no de vos.
Me vi,
deje de verte a vos.
Me fui.
La luna dormía
en el cielo
así como recostada.
Callada busqué
otra forma de andar
erguida en el viento
mientras volaban
mis cosas,
todo aquello
que me hacia luna
recostada en la noche,
y dejé de mirarte
cuando me ví.