sábado, 19 de noviembre de 2011

De cómo lloran las margaritas.

Menos mal que quedan las margaritas
para echarse, una, a la sombra
cansada de tanto, tanto, tanto y tanto.
Chiquita, fetal, desnuda,
inundada de buenas tristezas
esas que te sacan de vivir el espanto,
el gato por liebre
y ni hablar del llanto
olvidado ya,
porque se empieza a no llorar
cuando es tanto, tanto, tanto y tanto
a secarse, una,
de casi todo,
por dentro, por fuera y por los cuatro costados.
Menos mal que quedan las margaritas
y algunas gotas de rocío que caen
y ruedan pieles.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Coincidí con la lluvia

Los habitantes creen que son balcones
En la calma de haber dejado cosas
puedo vivir una mañana desarmada
sin pedir que me dibuje, el día,
la linea del horizonte
y como hoy llueve
puedo caminar bajo la lluvia
sin ser poética para nada
solo por el hecho de estar y coincidir
con la lluvia,
tan inútil como la casualidad
como lo que no se suda,
como lo que no se busca.
Alejarse, perderse,
dejar de controlarlo todo
o al menos la mayoría de las cosas,
parece un buen camino,
como comprender que no hay cosa más imbécil
que querer ayudarse a uno mismo.
Empujarse a vivir es como pensar
que si uno empuja al tren va más rápido.
Mejor subirse y andar
con lo que se tiene puesto
la vida o la muerte,
lo blanco o lo negro.
Que me miren a los ojos hoy,
que me miren.
Voy fumandome las intenciones
de a poco.
Por ahí me bajo en una estación
hay pajaritos, un poco de verde,
puede que pueda verlo,
puede que no.
Y el tren sigue más allá de mis ojos,
mucho más allá.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Balada de la mariposa y su legión

Osor - Catalunya
La mariposa,
memoria de un día,
confiaba en sus vendas
y entonces reía.
a veces pensaba
que el tiempo
limpiaba la mugre
y que sus ojos guardados
a modo de puente
unirían cubo con dados,
como una manera
más justa y decente
de mezclar la vida
sin el amor
como simple amuleto,
más bien como mano
con fuerza de reto.
Pero nadie muere
definitivamente en un día
si no ve,
y en tiempos de vientos muy quietos,
tampoco la mariposa.
Entonces vuelve diferente,
a modo de legión,
sabiendo que la mugre
de cualquier rincón
se limpia con la propia oscuridad.
no teme al derrumbe,
deja las vendas sucias,
chorreadas de mil y un escenarios,
desdibuja unos puentes,
de lejos espía
y sale.
Por fin sale
a ser lo que debe ser,
memoria de un día.

domingo, 30 de octubre de 2011

Pequeño ensayo sobre tu luz

Sierra de Los Padres. Argentina
Vos podés alejar las moscas de mi cabeza
aunque digas:
Qué demencia pretender que yo…
Vos podés ayudar
sin tanto signo de pregunta.
Explicá de una vez,hacé así con la mano
y alejá las moscas de mi cabeza
que zumban al ritmo de tus zapatos.
Dejame descansar.
Te pido un día de mirar estrellas con vos.
Yo miro estrellas cuando te vas
y hasta parezco feliz por un rato.
Todo el rato que las ganas momentáneas
de huir de vos me lo permiten.
Pero después la tristeza,
tu ausencia, tu falta.
Y vos que me pensás hasta el infinito
y las ideas viajan
y yo soy tu idea.
(Ahora que lo pienso así
veo por qué sin vos no existo.)
Y me pensás, decía,
me pensás hasta las estrellas.
Y cuando estoy ahí, frente a ellas
empiezan a caer lentamente
así como cuando empieza a nevar,
el viento se para y la tierra se tapa.
Así  me tapo de tu luz de plata
y entonces es tarde para ver
porque uno puede ver algunas estrellas
siempre desde la oscuridad
pero miles y miles son solo luz.
Y entonces las moscas.

Drama y alegría

Villa Victoria Ocampo
A veces nos salpica solo el ruido de las gotas.
Yo tengo puesta la chaqueta de charol negra, brillante.
Tus ojos y los mios siempre fueron una especie de blues.
Nuestras miradas no son suaves
pero nos tocamos suavemente antes de tocarnos
y no hay diferencia entre el antes y el después,
siempre es suavemente.
No quiero decir cursilerías sobre la piel
así que voy a recordar cuando a los pocos días de tocarnos
me dijiste: Quiero hasta tu sangre…
Y yo jamás ahorré un centímetro cúbico para el después,
quizá porque, aún sin darme cuenta,
siempre supe en las células
que el después nuestro es siempre nosotros mismos.
A veces no estamos junto al mar
por eso nos salpica solo el ruido en la cabeza.
Y cuando no podemos estar frente al mar,
porque sería rojo de rojo sangre,
toda esa que tanto amamos
y que dejamos correr de nuestras heridas,
estamos juntos, mal o bien, en tu cabeza y en la mía
y una vez cicatrizados volvemos a mirarnos
y vos me decís:
Amor, sos mi drama y mi alegría…
y yo te digo cosas parecidas.

 

martes, 18 de octubre de 2011

Y luego llueve

Por qué
es una buena respuesta a la humillación.
El otro queda preso en esa mirada
que le pregunta por qué.
Baja los ojos, los hombros.
Ya no puede huir de sí mismo,
y aún sin responderse,
se escucha , se ve, se siente actuar.
Un por qué
limpio
de cualquier otra explicación
instala un corto silencio huracanado
y luego llueve.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Es humo, es blanca.


Mario Parmisano. Tributo a Piazzolla. Mar del Plata 2011


Dónde está mi alma.
Es humo, es blanca.
A veces la veo
andar por el techo,
acercarse al piano.
Admito, de hecho,
no haberla buscado pero hoy con solo ponerme
en el pecho la mano
como si le ofrendara cosas,
cada nota, cada cuerda,
cada palmo de armonía,
vino,
me recordó pequeña,
recostada en la mesa
y cruzada de brazos.
Milonga del ángel -me dijo-
despertate
que ya es madrugada
y estoy dando vueltas,
un poco soy humo,
otro poco blanca.
Despertate -me dijo-
que hoy, no sé cómo,
de fuga y misterio
ya no queda nada,
estoy acá.


sábado, 10 de septiembre de 2011

Aquello que nos falta


El Masnou. Barcelona
Caminos de rosas,
Palau Reial de Pedralbes,
yo  recuerdo
cuando los elegiste
para mi aquella tarde.
Como todos los lugares,
como la mirada minuciosa
que nunca tuve y me prestaste.
Ayer te pregunté
si te habías puesto
así de hermoso para mi
y me dijiste: Sí.
También lloraste
como si en un punto
fuera cercanamente imposible,
inalcanzable entre tus manos.
Tal vez me soñaste arte, pensé;
por aquello que leí
que el arte no copia la realidad,
la anticipa y la altera
y hace entrar al mundo
lo que no estaba.
A veces me vuelvo
tan réplica,
tan a escala como un plano;
como un plano que incluye
hasta las grietas,
tan del mundo me vuelvo
que no puedo entrar al mundo
como aquello que no estaba.
Cuando dejo de ser arte,
ese instante en el que no podés
crear lo que nos falta,
me vuelvo, en un punto,
inalcanzable a tu mirada
y nos sostiene el mismo
hilo tenso que sostiene
al objeto real de aquel imaginado
y me pierdo en los caminos de rosas
que elegiste para mi y ando,
 ando por los lugares
buscando tu mirada minuciosa
para que me entregue al mundo
como aquello que nos falta.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Ella sueña con mi libertad

Hice un barco de papel
para la nostalgia,
al menos para algo de nostalgia,
y me acerqué a la playa.
No sabía que estar libre
era como un foco de luz extra
en una habitación en penumbras,
y bailé con el cuerpo levitando,
sin una gota de nada,
con el mejor vacío que pude construirme.
Y volé como ella,
como esa gaviota que pasa
y mientras yo la señalo me reconoce
entre el resto
que come, reza y ama,
tal vez por aquel día
en que te cociné desnuda
entre espejismos y salmos
la última cena,
el último abrazo
y alzamos las copas con gotas de nada.
Yo la señalo desde la playa
y mientras ella pasa
sueña con mi libertad.

lunes, 15 de agosto de 2011

Y no lo ves

Como si fueras un papel de calcar
te veo
te veo más de lo que crees
te escucho más de lo que pensás
te descubro
me aliento a salir de la mentira
agradezco tu empeño
en mostrarme caminos y caminos
de ausencia
mientras te he buscado
mientras te busco por última vez
y no lo ves.
Y entonces decido
establecer la nada para vos
el silencio
y me voy
y lo ves
pero tal vez seguís creyendo
en mi resurrección
en tus manos poderosas
en tus apariciones milagrosas
y no ves que yo decidí andar sin fe.
Que me voy sin vos
porque no venís
y sin tus oraciones
por lo que no decís
y esta vez prefiero
no mirar
como te alejás.
Estoy sin fe
por si acaso
se te ocurre otra vez
volver para acabar
nuevamente conmigo.
Estoy de pie
y hasta sonrio.
Increiblemente,
un sentido de realidad,
una suma de presentes al sol
sin vos
me hacen caer
de inmediato en algún rincón
de la sonrisa
aunque  vuelvas para irte,
aunque ya no estés,
y no lo ves.

lunes, 8 de agosto de 2011

Formas de la inmortalidad

Puerto Madero- Buenos Aires
Hace un tiempo atrás
estábamos frente al sol,
junto al mar.
Estoy junto al sol,
frente al mar,
inexpresiva, inexplorable,
incompleta, tranquila,
frente al sol,
junto al mar
viendo pasar el agua y su música,
sin una sola pregunta en la cabeza;
no pregunto más por la vida,
hago lo que puedo
y vuelo por encima de todo,
altiva, cuando debo.
No estoy frágil, no.
No puedo de este modo
estar frágil.
Es como una especie de inmortalidad,
terrible inmortalidad.

IMAGINARIO DEL NIÑO PUEBLO

Viejo pescador y majorero, se sentó en la orilla, se pensó en silencio. En las manos de tus hijos  dejarás el pueblo que construyas, a ex...