martes, 12 de enero de 2010

Vidas y manzanas, poema para Alan.

Golpea la batería como si se defendiera de la vida.
El mundo le sigue pareciendo una porquería
pero se lo ajusta bastante, al menos trata.
Devoto a su falta de voluntad la cuida como a un niño;
como a ese niño pequeño
que le dibuja el humo de algún cigarrillo en la mirada.
Juega a que trasciende sus manzanas
pero solo juega porque piensa que las manzanas
están para morderlas
y una buena parte de las cosas para ignorarlas,
sobre todo las que se muestran como buenas partes.
Su mundo no está al revés ,
solo le ocurre que ve,
por eso prefiere las noches
que es cuando menos conversaciones estúpidas hay.
Le cobra peaje a las palabras
pero a veces dice y recibe más de lo que no se dice.
Me cuesta pensar que haya aprendido cosas de mí
porque durante muchos años fuimos dos niños,
más allá de lo del parto y el alumbramiento,
cuando yo jugaba a que trascendía mis manzanas.
Pero me dí cuenta que me observa y, aunque vive yéndose,
se queda y se acomoda cuando juego a la mamá.
Un día me recordará quién sabe cómo,
casi como yo recuerdo a otros
jugar a que vivían y trascendían.


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miércoles, 9 de diciembre de 2009

Minicuento

TENGO UNA MUÑECA VESTIDA DE AZUL

.
Pensé en hacer una muñeca con algunas telas que tenía, hice el simulacro, algo así como una cabecita y le puse un par de lanas como pelo, sujentando todo con las manos.
Después de la discusión me quedé dando vueltas sin saber qué hacer primero.
Relativamente tranquila pero dando vueltas.
La voluntad me alcanzaba sólo para eso, la presentación de una cabeza de muñeca que encima me parecía horrible.
Me senté en la silla y miré un poco la tele.
Se me ocurrió poner a hervir unas hojas de eucaliptus para que perfumaran la casa.
Hace unos días que venís interrumpiéndome ni bien intento iniciar una conversación sobre cualquier tema, ya sea para escuchar una noticia en la tele o diciéndome otra cosa, o que no es momento de hablar ese tema.
Y yo acepto aunque me caiga mal, te sigo el tren y escucho la noticia que no me interesa, o te escucho, o me callo.
Noto también que cuando te pregunto sobre una cosa o la otra me llenas de "no sé".
Hace tiempo que no tengo una conversación interesante con vos, un poco más profunda.
Supongo que, como siempre, te habrá agarrado esa racha por la que pasas pensando que no soy interesante y que tengo cuatro temas.
Admiro los huevos que tenés, cuando te aburrís ,para hacérselo notar al otro sin ninguna diplomacia.
A mí no me sale.
Podrías escribir sobre estrategias de la comunicación.
Al principio me dabas vuelta como a una media.
Yo me sentía tan insegura que dudaba de todo, hasta de lo que habíamos dicho dos minutos atrás. Ahora solo me hago la insegura y eso me permite darme cuenta de algunas cosas.
Viste, al final vamos todos para el mismo agujero, vos te ocupás de ser inteligente y yo de conocerte.
Cuando hablo de conversaciones profundas me refiero a que provengan de los sentimientos, no de la elocuencia.
Este último tiempo crecí lo suficiente interiormente como para darme cuenta que uno siempre está en el lugar que quiere , por eso ya no me compadezco en ninguna situación de mi vida, solo me quejo por hablar de algo o para hacer feliz a la gente dramática.
No sé cómo fue todavía que hice ese clic, yo me acuerdo que estaba esperando el tren y empecé a darme cuenta de la relatividad de todas las cosas que temía perder y ahí me transformé en una mujer ubicada, silenciosa y sonriente, que te aclaro, no es lo mismo que domada.
Me alegró darme cuenta que pensaras, al menos por un día, que cocino mejor.
Aunque también es parte de lo que ya no me desvela.
Pero fijate, ahora que me acuerdo de ese momento me da ganas de dejarte un budín de pan.
Si termino a tiempo de planchar el vestido azul, te lo hago.
Me lo pongo porque me dijiste que me queda fantástico.
Cualquier cosa te apunto la receta para los próximos años.
El azul me sienta bien.
Tenés razón.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Métodos

Avanzar por el principio
o por el fin de algunas cosas.
Intuir la manera de ser
un universo agradable
y el lugar que ocupan
las ideas en la realidad.
Saber dónde poner
el amor que fue entregado
en tiempo y forma,
si mientras tanto la ausencia
a veces poda
y otras enfurece.

martes, 27 de octubre de 2009

Fronteras

A Elena la conocí cuando vendíamos tarjetas de crédito para un conocido banco aquí en Barcelona, también así conocí a "la" Juany, a María Elena, a Roberto y a algunos más con los que compartimos más horas de café que de trabajo, dado que nos escapábamos del stand todo lo que podíamos.
Todos inmigrantes. Argentinos, uruguayos, colombianos...
Aún después de cambiar de trabajo seguimos conectados, sobre todo con Elena y "la" Juany.
Compartimos todos estos años, cafés, viajes, playa, fiestas, soledades, histerias, kilombos amorosos, idas y vueltas, separaciones, ex maridos, nuevos novios, ilusiones, desilusiones y por sobre todas las cosas el hecho de ser inmigrantes.
Es un sello que uno nunca se saca, y digo "uno" porque la mayoría de las veces se lo pone uno mismo en la frente.
Yo no puedo hablar de discriminación ni de desamparo, al contrario. Cuando me quedé sin trabajo, me sentí protegida en este país y no enseño, entre otras cosas, porque no quise aprender el idioma.
Hoy veo a muchos españoles sin laburo y haciendo cualquier cosa para salir adelante y eso me provoca admiración.
"Mira... me has visto un profesional, siempre de traje y corbata...Te sorprende... Es que me he quedado en el paro hace unos meses y me puse a vender en esta feria los jabones artesanales que hacía mi mujer y aquí estoy igual entre esta gente maravillosa".
Si me hubiera puesto a vender jabones en una feria cuando mi sueldo de maestra en Argentina no llegaba a los cien dólares y los pesos se llamaban patacones, tal vez hoy no sería una inmigrante.
Ser un inmigrante es una mierda, no porque te hagan sentir una mierda o menos, al contrario, uno tiene todas las posibilidades que se quiera dar. Depende absolutamente de uno.
Pero emigrar es una mierda, porque lleva años y lágrimas entender que somos iguales y que somos los mismos que antes de emprender el viaje.
Algo en la cabeza se desacomoda de tal forma que uno se vuelve vulnerable y no hace lo que tendría que hacer para salir adelante en el menor tiempo posible.
Incluso uno no se da cuenta de la dimensión que tiene la compañía de toda la gente que va conociendo en su nuevo lugar.Terminan siendo como de la familia. Y a pesar de eso uno se siente sólo por momentos, como si en su país nunca se hubiera sentido sólo, alguna vez ,con tanta gente alrededor.
El otro día "la" Juany dijo: "Este va a ser un año de pérdidas...mirá Elena, se vuelve a Uruguay, espero que no se te ocurra irte a vos porque yo qué hago". Yo me sonreí porque ella es así muy sentimentalista, pero tiene razón "la" Juany, cuesta tanto dejar a la gente que uno conoció aquí casi como si fueran conocidos de toda la vida.
Terror a seguir perdiendo, tal vez... no sé.
Algunos se vuelven por la crisis, otros por soledad, otros por amor, otros por vejez...
Yo creo que lo peor ya lo hicimos, que la palabra "lugar", para nosotros lo inmigrantes, no existe más, ya no está en nuestro diccionario.
Más vale que aprendamos a convivir con lo que hay detrás de la única frontera que debemos cruzar...nuestra cabeza.

(Para los que los se mueven o no se mueven por amor)

domingo, 20 de septiembre de 2009

La vida es un punto

LA VIDA ES UN PUNTO

La vida es un punto
y todo lo que hay en él.
Si son mis pies apoyados
en la montaña,
la vida son mis pies.
¿La vida es corta?
No... es un punto.
Un punto no es
ni corto ni largo.
Ahora escribo
que la vida es un punto
y esa es mi vida.
Toda, única.
¿Y lo demás?
¿Qué demás?
¿Y el resto?
No sé...
en este punto no hay nadie.

martes, 15 de septiembre de 2009

Rotondas

No me hablen de la mosca en la leche,
voy hacia mí, no hacia ustedes.
Tenía una mochila al hombro,
caminé unos segundos por la playa,
tuve la sensación de partir
y ya no volví.
Estoy en off.
No hay nada que decirle
a sus oídos.
Las voces se tomaron vacaciones
cuando sentada en la piedra
más alta del Cap de Creus
habló el viento que hay en mí
y dijo serenamente
lo que mis cuerdas
no entonan.
Y hablamos.
Como es momento de ir a todas partes,
doy varias vueltas a la rotonda,
una, dos, tres, diez.
Voy perdiendo mi ropa,
me quiero a mí,
y a tu respiración más noble.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Hoy

Hoy

Estar en otro
inevitablemente.
Viajar con o sin otro
siempre con el otro.
Entender
lo que no hay que entender,
lo que hay que entender.
Crecer hasta no caber adentro.
Pasaporte.
Los caramelos, no hay chicles.
Las gafas.
El resguardo pegado en la tapa.
Mejor, no lo pierdas.
El café.
Tres pitadas.
Y treinta cinco.
Los ojos.
Nuestros.
El aire.
El amor está en el aire.
Hoy.
Está el amor.

lunes, 31 de agosto de 2009

Vidas prestadas

VIDAS PRESTADAS

Sólo te vuelvo a ver.
Nos encontramos otra vez
con estas vidas prestadas.
Hoy cuando lo recordé
alguien lloró en este cuerpo
y ya no hizo falta
que te pidiera presencia,
habías llegado hasta mí
porque era yo
con estos ojos nuevos.
No dudes ni temas
que esta luz
no es la que nos muestra.
Ya no pisaré descalza
esa tierra seca
en la que preparaba
los festejos por tu llegada,
ya no te perderás entre la arena.
Hoy me di cuenta que eras vos
y que era yo
volviéndonos a abrazar
muy lejos de estas horas.
Ahora sólo quiero seguir
recordándonos un rato.
Tal vez se te ocurra
cómo caminar
con estos nuevos huesos.

lunes, 24 de agosto de 2009

Good luck

GOOD LUCK

Tres por qué
se me caen de la boca
cada mañana,
confusos como Camden Town
con sol.
Apenas entiendo un par de amabilidades
y algunos saludos que poco utilizo.
Un día me desperté
y se te olvidó algo mio
no sé si mis manos,
y no entendí
en aquel lugar que creía entender
la mayoría de las cosas.
Llueve,
y eso yo ya lo sabía.
Hoy tengo menos de diez palabras
que me sobran,
coffee, milk, water, how much, wonderful...
Aprendí a volverme a casa sin preguntar,
para no acumular respuestas inútiles.
Solo tres por qué
se me caen de la boca
cuando pienso en vos,
confusos como Camden Town
con sol.

lunes, 10 de agosto de 2009

Paraísos A y B.

Aprendí en este último tiempo a proveerme de alegría aún cuando me condicionan algunas situaciones fuera de mí poco agradables y si no puedo con la alegría ,por lo menos, me doy calma.
Me escucho quejarme interiormente y me interrumpo con firmeza.
Entonces empiezo a organizarme un par de paraísos baratos esté donde esté y con lo que tengo a mano.
Me gustan mis noches, por ejemplo, porque siempre estoy acompañada por mis rutinas.
Un día descubrí que encender sólo la luz del pasillo y algunas velas en el comedor a la hora de cenar me hacía bien y día a día hago lo mismo, las mismas canciones que me gustan y hasta el mismo color de mantel.
Si estoy sola, la paz está garantizada.
Si hay alguien, tal vez la cosa cambie, entonces tengo que tener organizado un paraíso B, por si algo falla.
Como el otro día, por ejemplo, que estaban mis dos hijos a la hora de la cena.
Estaban un poco enojados entre ellos, es decir, rompían bastante las bolas.
Entonces, como la firmeza también es parte del buen amor, me levanté de la mesa, me arreglé como para resucitar a un muerto y les dije, con toda la onda del mundo, que... (se fueran a cagar), mamá en un rato vuelve y lava los platos...
Me crucé a la pizzería de enfrente que también tiene velitas por todos lados y luz cálida.
Pizza marinera, vino, tarta de queso y café.
Cuando le pido la cuenta al camarero me dice: "Ya está pago. La han invitado".
"¿Qué es una película esto, nene? ¿Estamos en un rodaje y no me dí cuenta? ¿Quién me va a invitar hoy en día?"
Entre risas me dice, "el señor que estaba en esa mesa y que acaba de irse pagó su cuenta".
Yo no tenía ni idea quién era, ni cómo era porque no lo vi en toda la noche, así que no pude ni agradecerle, pero me sentí tan bien, seguramente como él.
Cuando volví a casa los chicos habían dejado los platos lavados, el mate preparado arriba de la mesa y habían encendido una cantidad suficiente de velas como para incendiar todo el comedor... más una notita que decía:
"Ya venimos... Te queremos mucho porque sos simpática"







ASÍ DE HUMANA

No sé cómo son de perfectas
las cosas afuera,
solo sé que yo no llego.
Hoy fantaseo con no ser
así de humana y poder.
¿Qué hace falta para caer
adentro de los zapatos?
Se lo pregunto a la vida
tal vez
y me dirá que no es necesario,
tan sólo porque no nos conoce.
Yo pensé que caminaba por la seda.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Elegirse

ELEGIRSE

Elegí estas manos diferentes,
ni tan fuertes, ni tan blandas,
ni más sabias que las sabias.
De esas que no te sostienen
el paraguas
porque con los dedos
van desviándote
las gotas de lluvia de la cara.
Elegí estas manos diferentes
mientras caía el agua,
entre el amor y la claridad.

IMAGINARIO DEL NIÑO PUEBLO

Viejo pescador y majorero, se sentó en la orilla, se pensó en silencio. En las manos de tus hijos  dejarás el pueblo que construyas, a ex...