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lunes, 27 de febrero de 2012

Y también por eso.




Abracé a mis hijos
y les hablé como cuando eran chiquitos.
Comíamos un durazno y una pera cada uno.
Pensé en la muerte por un rato,
como una especie de estancia innecesaria,
de tiempo pasado, agotado,
pensé en cosas por hacer,
busqué muchas
como estrellas en el cielo.
Algún vacío,
el amor perdido, el miedo,
no sé,
y poco por hacer en ese instante
entre el durazno y la pera,
entonces recordé a todos mis hijos,
ellos entre muchos,sí,
y otros que a veces me dicen:
no es solo un durazno y una pera
toda la luz.
Un día sigo andando
solo porque hay humanidad que abrazar
hasta que muera.
Ya no como el elefante aquel
del Libro de lo Itinerarios,
yo trato de llegar solo si me esperan,
viajo entre vistas múltiples
y me quedo porque hay humanidad
que cae por todos lados,
como estrellas en el cielo,
esas que busco yo,
y también porque,
a su modo,
sonreían,
comían
un durazno y una pera en el sillón.

sábado, 18 de febrero de 2012

Yo con yo

La lluvia elige algún segundo
y borra el horizonte,
inventa un paraíso en la ventana,
yo la abro,
se mete,
estira las piernas,
descansa,
 moja la radio,
circula por las líneas de mi cara,
estiro el mantel,
miro la casa,
yo con yo,
atenta al agua,
tal vez mañana vuelva a llover así
y ya no importe
aquello que brillaba.
El sol no sabe caminar
por la líneas de mi cara,
que llueva otra vez,
así ,yo con yo,
atenta al agua,
puede que vaya amaneciendo
y solamente soberana,
el alba.

viernes, 10 de febrero de 2012

Podría caminar en tu mano


A él. Luis Alberto Spinetta. Músico argentino.
 Esa noche que llegaste a mi
yo y mis ojos,
el papel sobre la mesa;
decías cosas tales como:
Vengo hoy que me iba
y no antes.
Dormido soy agua.
Lo veo, te pesa
lo que vas dejando de piel,
de escamas tal vez,
No llores,nena,
no llores
el papel se moja
y vos, solo vos.
Te puedo decir de alguna forma
acompañame en blanco hoy
que las hojas también se sueltan en febrero.
Caminar en tu mano,
podría, alguna vez, caminar en tu mano
si querés... me decías.
Y entonces esa noche que llegaste a mi,
yo y mis ojos,
el papel sobre la mesa,
y los caminos de mi mano.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Del otro lado del puente

Vic. Catalunya
Como en agua disuelvo, diluyo
algún que otro castigo,
en realidad, muchos;
rebajo mi culpa y la noche,
la aclaro.
no me hundo en las mañanas , ando.
Allá, en el fondo del hueco,
en lo más profundo,tus verdaderos ojos,
más verdes y claros que la memoria.
Me gustaría saber
por qué nos fuimos
o también por qué te vi.
No quiero andar así,
nuestros hijos, los años, a oscuras.
Que ahora estás cruzando puentes,
hacia mí, decís,
pero yo estoy abajo,
en el agua;
cómo podría verte llegar
si hay tanto que bendecir, que curar,
llegar a mi es el agua,
tu perdón adentro de la caja,
la muñequita intocable de las rosas,
la fe pensada, irreparable,
un montón de cosas y de años.
Veré si puedo atravesar
la noche esta que me lleva
y del otro lado del puente
me estrujaré el vestido,
entonces el sol.

viernes, 3 de febrero de 2012

Me busco a mi

Joan Mirò
Estoy extrañando mi risa.
Me recuerdo
saltar de la cama
subirme a los tacos
y desnuda salir a buscarte por la casa
besarte en el baño.
Es un descubrimiento, claro,
tu intermitencia y yo que me extraño
cada vez más,
si perdés el brillo, si te vas,
Tantas veces venís, tantas veces te vas.
Viajar, perderme en los mapas,
estar,estar y estar, el sol, los años,
el pan con manteca,
las horas, los días.
No es solo tu ausencia,
es la mia
también
y esa necesidad de verme otra vez,
riendo.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Entera sobre la mesa

Persistencia de la memoria. Salvador Dalí
Nunca quise que te transformes
en una mueca de mi cara.
Dame un momento de luz,
de luz pensada,
un tiempo de risas largas,
de relojes dalinianos.
Nos caminan las hormigas
que han salido dibujadas
y se llevarán en el lomo
hojas de nuestro amor
si no nos damos
un momento de luz, de humor.
A veces me equivoco,
doy vueltas las palabras,
cuando nos llenamos de putas palabras,
y el mundo afuera,
igual que cuando  tropiezo con los marcos
pero no podés ponerme entera sobre la mesa.
Solo si no estoy,
la tristeza te trae
como el viento a un barquito de papel,
deshecho,
mojado de vos,
y yo soplo, soplo hasta secarte.
Entonces los océanos
y tu ilusión
de que vas a poder llevarte el aire
dibujado, fotografiado.
Yo me quedo mirándote desde el otro lado,
a veces piso algunas hormigas
porque no quiero que algún día te transformes
en una mueca de mi cara.
Un momento de luz,una orilla sola
y hacemos barquitos de papel
de una vez.