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domingo, 29 de marzo de 2009

Sólo por eso


SÓLO POR ESO

Plantaba flores ,
podía correr,
Y, no sólo en el recuerdo,
dar vueltas a la casa
para revisar los brotes
o teñirme con moras
las manos.
Si pudiera regresar
al lugar en que
las sensaciones
eran inofensivas,
sin esta lucidez.
No sé cuando empecé
a conocer lo malo
a sumar momentos horribles.
No sé si me acompañó
el tiempo o el mundo.
Si me llevaron
o fui yo sola.
Me gustaría volver a casa
aunque sea una vez.
Hoy tuve que parar
y descubrí que no sé
por qué camino.
Me creí aquella historia
de las cosas con sentido
sin saber que
el tiempo lo enturbia
absolutamente todo.
Me gustaría arrancar
rosas chinas
de algún jardín
una vez más
y correr sólo
por eso.

domingo, 22 de marzo de 2009

La bolsa

LA BOLSA
El dolor ajeno
es inimaginable
pero podría compararlo
con una gran bolsa negra
en el medio del comedor
que al abrirla
lo más insignificante
lo más inocente
comienza a disparar
y esquivando los tiros
de un simple cepillo de dientes
hay que empezar a guardar las cosas
en su lugar real,
aquel en el que las cosas
son simplemente cosas
y no cobran vida
lugar en el que las chinelas
no duelen
porque no están de paso.
Un cuarto de yerba
entre la ropa,
una bombilla y un par de gorros
toman el peso de un dinosaurio
que en un torpe viaje
va aplastando
lo mejor de la historia
mientras arrastra la bolsa;
seguramente sin darse cuenta
porque el dolor ajeno
es inimaginable